Este estupendo largometraje de animación dirigido por los británicos
Nick Park y Peter Lord, nos sitúa en una granja en York, Inglaterra, a
mediados de los cincuenta. Varias gallinas viven atemorizadas por las
órdenes de su dueña, la Sra. Tweedy (Miranda Richardson) que las obliga a
poner huevos en tiempo y forma, y las reprime cuando decae la
productividad. Entonces, las aves pergeniarán un plan para atravesar el
alto alambrado que las separa de la libertad.
El film es excelente, las criaturas, hechas en plastilina y arcilla poseen una claridad y realismo en sus
movimientos pocas veces vistas. Además, por si eso fuera poco la
historia sorprende escena tras escena, sin que decaiga la tensión.
En realidad, "Pollitos en fuga" es una rica e ingeniosa encarnación en
plastilina de las viejas películas de prisioneros de guerra de la
Segunda Guerra o de el género "huidas de cárceles". Recordamos «El gran
escape», con Steve MacQueen o «Infierno 17» (el foco de la acción en
Pollitos. tiene lugar, justamente, en el «stalag» 17). El gallinero
funciona como campo de concentración, las gallinas son los prisioneros
de guerra, la señora Tweedy es la villana y Rookie es el héroe. El gallo
norteamericano (Mel Gibson) cae en la granja por accidente, y será el
encargado de ayudar a las gallinas a liberarse. Sin dudas, debemos agradecer a Steven Spielberg, que se ocupó de llevar a
la distribución mundial este largo de los creadores de «Wallace y
Gromit».
1945. La II Guerra Mundial ha terminado pero el marido de Grace no
vuelve. Sola con sus dos pequeños hijos en un aislado caserón a la veda
del Canal de La Mancha, recibe a los tres nuevos sirvientes luego de que
los anteriores hayan huido sin explicación alguna. Esa es toda la
información acerca de la historia que estamos dispuestos a darles.
Este tercer largometraje de Alejandro Amenabar, puede
definirse como una tragedia de horror. El filme, que se rodó durante 1
año en Madrid y Cantabria, muestra a Amenabar con la genial brillantez
para infundir terror al estilo de grandes como Hitchcock, Kubrick, o
Polansky, expertos en apelar al viejo y querido "terror psicológico". Se
trata de una visión meticulosa y estudiada donde el suspenso es
constante y los temores que todos hemos tenido de chicos (la oscuridad,
los ruidos en la noche, la posibilidad de que exista un "algo" tenebroso
más allá de lo que podemos o queremos creer) salen a flote y nos
obligan a saltar de la butaca, a maravillarnos, a
sorprendernos, pero -sobre todo- a disfrutar de una gran película.
La luz y oscuridad, las actuaciones, los personajes, el sonido ambiente,
el movimiento y posiciones de cámara, la música, todo será recordado en
este -seguramente- futuro clásico que se encargó de recordarnos cómo
son las verdaderas pelis de terror. en cuenta que el director, también es aquí guionista y
compositor de la banda sonora, llegamos a la conclusión de que su
control es absoluto: cada juego de luces y sombras, cada serie de ruidos
y de silencios, y cada detalle de la historia que se nos presenta,
tiene un objetivo claro en lo que quiere que sepamos, creamos y
sintamos: la tensión es creciente, con pausas adecuadas y correctamente
establecidas, y la preparación para lo que veremos está increíblemente
lograda.
En tiempos en que el horror generalmente significa:
a) exceso de efectos especiales y escasees de recursos genuinos de suspenso ; o b) Bonitos adolescentes siendo perseguidos por monstruos de siete vidas es un placer ver una película de "terror-de-casa-embrujada" a la vieja
usanza. En Los Otros, el sonido de un bebe llorando a la distancia, o de
pasos en el piso superior, asustan mas que un grito a la cámara de un
monstruo o litros de sangre chorreando de la pantalla. Mas que
asustarnos, Los Otros nos aterra. Una mas a favor: a aquellos que le
impresiona la sangre, vayan tranquilos, no van a ver ni una gota.
ALEJANDRO AMENABAR DICE:
Este cineasta español de 29 años, de padre chileno y madre española,
define a Los Otros como su trabajo mas personal. "Es la película que más
se acerca a mis sueños y de la que más satisfecho estoy". Con la
referencia de Luis Buñuel y Hitchcock como sus maestros inspiradores,
Amenabar cuenta que "mi niñez siempre estuvo asociada al miedo: miedo a
la oscuridad, miedo a las puertas entreabiertas, miedo a los armarios, y
en general, a todo lo que pudiera ocultar a alguien o algo".
El propio director confiesa que todo lo referente a Hitchcock que ha
usado en el film, es como cumplir un sueño. "No sólo de sus películas de
los 40 y 50, sino de las novelas de suspense de esa época que yo
compraba de segunda mano y leía de niño. Es claro desde el planteamiento
con los títulos de crédito al comienzo del filme. He querido rescatar
ese aire genuino que se ha perdido desgraciadamente en el cine actual.".
Se dice que cuando Tom Cruise vió Abre los Ojos, segundo largo de
Amenabar, se contacto con el director y le propuso hacer una especie de
remake, pero hablada en ingles y con actores de Hollywood. Alejandro, ni
lerdo ni perezoso, le hizo una propuesta mejor: le dio a leer el guión
de Los Otros. En seguida, Cruise quedó alucinado por la historia y le
propuso a Amenabar producir su película e incluir a Nicole Kidman en
ella.
"Desde que escribí el guión hasta que la he visto terminada -cuenta el
español- han pasado tres años y la verdad es que en ningún momento pensé
que podría contar con Nicole (Kidman) como protagonista o Tom (Cruise)
como productor, ni que iba a tener tanta repercusión".
Definida por el propio Amenabar como un "melodrama de terror mezclado
con una película de suspenso", Los Otros es su película con mayor
presupuesto (25 millones de dólares, la mas cara del cine español).
NICOLE KIDMAN, ¿MASOQUISTA?
Luego de haber trabajado durante dos años con Stanley Kubrick, Nicole
Kidman se encerró en la mansión mas aterradora de los últimos tiempos.
Además, se mostró interesada en trabajar con Lares Von Trier. Hemos
llegado a la conclusión de que a la actriz australiana, le gusta sufrir.
En cuanto a su rol de Grace en Los Otros, Kidman asume que tardó "una
semana en meterme en el personaje. Incluso le dije a Alejandro que tenía
que buscar a otra persona porque no me sentía capaz. Para mí esta
película ha sido un desafío -explica-, porque me permitió explorar un
nuevo personaje, trabajar en un clásico thriller psicológico,
patológico, profundo".
Kidman afirma que "no tengo nada en contra de Hollywood, pero prefiero
trabajar con películas más pequeñas. Estoy dispuesta a ayudar a todos
los directores con talento."
El único problema de escribir sobre Los Otros es que no puedo decirles
mucho sobre lo que verán, y entonces sólo puedo pedirles que vean esta
película grandiosa y maravillosamente lograda.
Michael Mann en estado puro. Inteligente drama empresarial y relato de problemas éticos, este film a
cargo de Michael Mann, cuenta la historia verídica sobre el ejecutivo
despedido de una tabacalera que arriesgó todo al romper un acuerdo de
confidencialidad y dar una entrevista al programa "60 minutos".
Acostumbrado a los filmes en donde la acción jugaba un papel
preponderante -El Ultimo de los Mohicanos, Heat- Mann debió limitarse a
un relato sin acción, sin violencia, sin ninguna de las típicas
situaciones que aparecen en un thriller hollywoodense. Y sale airoso. El
resultado es un complicado drama realista con un admirable y tenso
clima de suspenso.
Con los encuadres, la fotografía y el diseño de la banda de sonido a los
que Mann nos tiene acostumbrados, consiguió eludir las convenciones
hollywoodenses que podrían haber bajado el nivel en una historia como
ésta.
Además, no olvidemos que Mann es un estupendo director de actores. No
sorprenden entonces, Al Pacino (el productor televisivo que consigue la
confesión) y Russell Crowe (candidato al Oscar como el ejecutivo
arrepentido), ambos actuando en un nivel superior. Sus registros son de
un dramatismo riguroso, extremo, pero los dos logran expresar toda la
angustia de las situaciones que viven sin caer en la más mínima
sobreactuación. La calidad interpretativa abarca a todo el elenco, con
un brillante Christopher Plummer en el papel de Mike Wallace, el
conductor de "60 minutos".
Quizá su duración de dos horas y media es uno de sus pocos puntos
débiles, pero fundamentalmente gracias a las actuaciones y a la puesta
en escena, la película logra su efecto.
Como en casi todas las películas de los hermanos Coen, vidas
intrascendentes, problemas de infidelidad, confusiones y finalmente la
muerte, son algunos de los ingredientes sobre los cuales gira "El hombre
que nunca estuvo". Evocando los años 40 y en especial el policial negro
este film rodado en blanco y negro complica a un
peluquero de barrio, de pocas palabras (Billy Bob Thornton), su mujer de
mediana edad todavía atractiva, y posiblemente infiel (Frances
McDormand) y el jefe de ésta, James Gandolfini.
Una vez mas, como en todas las películas de los Coen, las
actuaciones son excelentes. La interpretación de Thorton a cargo del
papel de Ed Crane, ese peluquero que fuma sin parar y prácticamente no
habla durante la película, exceptuando el off, es magnífica. La
representación de un hombre común, pero sin moral, sin escrúpulos y sin
importarle prácticamente nada, de Billy Bob es magnífica. Frances Mac
Dormand esta siempre en forma y James Gandolfini una vez mas en su
carrera, hace el papel del tipo sucio, salpicado por la corrupción en
cualquiera de sus formas. Personajes como Tolliver (Jon Polito),
cincuentón afeminado que se corta el pelo a pesar de su postizo, Freddie
Ribenshneider (Tony Shaloub), el abogado que se roba practicamente
todas las escenas en las que participa, una adolescente en plena
ebullición hormonal (Scarlett Johansson) y algunos freaks mas, forman parte de la clásica
galería Coen de personajes. El montaje y el guión -dos rubros de los que se suelen
encargar los propios realizadores-, así como la música de Carter
Burwell, y la cautivante fotografía de
Roger Deakins. siempre se destacan en su cine. Aunque algunos se sentirán mas
cómodos que otros, la película es recomendable para cualquiera que le
guste el buen cine.
Jim
Jarmush se arriesga con este film ecléctico y muy personal. Apuesta a
la fusión de elementos tan dispares como aparentemente son el
budismo Zen, la violencia, la mafia, y la música Hip-Hop. Ghost Dog (Perro Fantasma) rige su existencia de acuerdo al Hagakure, un
texto para guerreros Samurai del siglo 18, escrito por Yamamoto
Tsenetomo, un samurai que intentaba sentar precedente de sus virtudes.
Estos códigos antiguos, que siglos antes ya trazaban el destino de
leales y serviciales soldados de elite, le permiten reflexionar y vivir
de acuerdo a las coordenadas orientales que vinculan la lealtad, la
reflexión, el honor, el misticismo, la soledad y una mente clara abocada
al tiempo presente; pero también su vida está articulada por los
derroteros violentos y mafiosos.
Perro Fantasma (Forest Whitaker) es un asesino a sueldo de una frialdad
espantosa, que convive con la extrema austeridad, un poco de música,
unos cuantos libros y un criadero de palomas mensajeras. Perro fantasma
trabaja para Louie, a quien le debe obediencia y lealtad por haber
salvado su vida un vez. Louie, a su vez, pertenece a una patética
familia mafiosa del estilo de Analízame! liderada por Ray Vargo (Henry
Silva) y Sonny Valerio (Cliff.).
Todos en el film parecen hablar el mismo lenguaje, aún cuando no lo
hacen literalmente. Gangsters italianos operando en restaurantes chinos,
una niña negra de diez años, un vendedor de helados caribeño (Isaach de
Bankole) que solo habla francés pero que mantiene con el protagonista
(que solo habla ingles) unos diálogos de antología. Esto esta
directamente referido al especial y absurdo humor de Jarmusch, en
evidencia en casi todas las escenas de este film que, bien vale la aclaración,
no es una comedia.
Forest Whitaker nos muestra com es habitual, una gran actuación, solemne,
silencioso, su personaje emana una suerte de poder contenido que lo
rodea como una nube. Resulta difícil pensar en otro actor para este
papel que Whitaker y tal vez se deba a que Jarmush lo escribió pensando
en él. Su imperturbable rigidez facial potencia un sesgo atemorizante en
los demás. El resto de las actuaciones en general son precisas, con
actores desconocidos de nombre, pero reconocibles de aspecto.
La fotografía de Müller (habitual colaborador de Jarmush y también
fotógrafo de Wim Wenders) inspira un universo interior complejo y
absolutamente coherente con anteriores trabajos de Jarmush. Lo planos
largos, una marca registrada del director intervienen de manera exacta
con el desarrollo dramático. La música, siempre cumple un papel
preponderante en los films de Jarmusch. En este caso la base fue
compuesta por RZA, el lider-fundador de la mítica banda Wu-Tang Clan,
francamente propicia para el film. Contaba el director en alguna
entrevista, que se encontró con RZA para invitarlo a trabajar en el film
y donde le mostró la esencia de su obra. Jarmush no supo de él durante
varios meses y cuando pensaba que RZA no lo había tomado en serio
recibió un llamado de él. Desde ya, sabía que era un individuo poco
amigable de la luz/día. Debían encontrarse a media madrugada en una
calle céntrica de Manhattan. El encuentro fue tan breve que sólo le dio
tiempo a RZA de abrir la puerta de su camioneta con vidrios polarizados y
a Jarmush de estirar el brazo para recibir el DAT que contenía todo el
material necesario e increíblemente adecuado para el fillm.
Ghost Dog ha sido bien recibida por el público japonés y Frances, lo que
puede explicarse parcialmente por la mezcla del estilo cinematográfico
de ambos países, especialmente echando el ojo a dos obras de 1967: la
francesa Le Samurai, dirigida por Jean-Pierre Melville, con la actuación
espléndida de un joven Alain Delon y la oriental Marcado para matar, de
Seijun Suzuki.
España, finales de los años 30. Carlos, un niño de 12 años, es
abandonado por su tutor en el orfanato de Santa Lucía, una construcción
imponente aislada en medio del desierto. El colegio esconde, a lo largo
de sus lúgubres pasillos, una serie de relaciones infectadas entre los
adultos y también los niños que viven allí. Poco a poco se irá vislumbrando el trágico
secreto que permanece en esos muros. Hay mucho para comentar y
debatir acerca de esta muy buena película. Ante todo, estamos frente a
una historia muy interesante, lo cual podemos advertir recién al final.
Otro de los puntos fuertes son la fotografía y el arte. Teniendo en
cuenta que la acción se desarrolla en esta especie de "fuerte" en medio
del desierto, se puede sentir el calor extremo mediante el color ámbar
predominante en el film. Los automóviles, el vestuario, y toda la
utilería contribuyen a que desde un principio, nos situemos cómodamente
en esa época. El maquillaje -sangre, quemaduras, mutilaciones- es mas
que acertado, al igual que los pocos efectos especiales utilizados. Las subtramas son tan interesantes que a veces uno se queda con ganas de saber mas.
Como elección del director, que puede ser discutible, el fantasma esta
presente desde los primeros planos de la película, y es mostrado casi
sin restricciones. Lo que no sabemos es qué es lo que busca ese
fantasma.
En cuanto a las actuaciones, son todas muy buenas: Luppi confirma,
Marisa Paredes cumple, Noriega dibuja un temible villano (como para
tenerlo en cuenta para eso premios tipo "Villano del año") pero la
revelación la marcan los niños, con performances que pocos actores
adultos consagrados podrían mostrar. El Espinazo del Diablo es un film
recomendable para todos aquellos que les guste el cine de terror, el
cine épico o el suspenso.
Para tener en cuenta: ni a Gardel ni a Lepera se les hubiera ocurrido
jamas que su música hubiera servido para ambientar un linchamiento...
Steven
Allan Spielberg nació el 18 de diciembre de 1946 en Cincinnati, Ohio
(USA). Con 13 años realizó si primer corto ambientado en el Far West que
se tituló "The last gun" (1959), al que siguieron otros como "Escape to
Nowhere" (1961) -con su hermana como protagonista - o "Battle Squad"
(1961). Con 18 años realizó la película de ciencia-ficción "Firelight"
(1964) sobre una ciudad amenazada por una invasión extraterrestre, tras
la que iniciaría "Slipstream" (1967) que quedaría inconclusa. En
1968 rodó su mítico corto "Amblin" cuyo título daría nombre
posteriormente a su productora. También en este año, comenzaría a
trabajar en televisión realizando episodios de series, en su mayoría,
desconocidas entre nosotros: "The "Name of the Game" (1968), "Night
Gallery" (1970), "Par For the Course" (1971)" o "The Psychiatrist"
(1971). Uno de sus trabajos más populares de esta época fue el telefilme
de Colombo titulado "Columbo: Murder by the Book" (1971).
EL PRIMER SUSPENSO
Sin embargo, Steven fue tomado en serio recién con el rodaje de "El
duelo". Originariamente pensada para su exhibición televisiva, contaba
la historia de un conductor acosado violenta e insistentemente por un
camión a cuyo ocupante no vemos en toda la película. El virtuosismo
narrativo y visual mostrado por el joven Steven atrapó la atención de
público y crítica. A este obra le seguiría el telefilme de horror
"Something evil" (1972) y el thriller "Savage" (1973) con Martin Landau,
también para TV. Con una reputación creciente como joven prodigio, Spielberg rueda "Loca
evasión" (The Sugarland Express, 1974). Esta road movie no obtuvo
demasiado éxito en su momento.
LA PRIMERA OBRA MAESTRA
En 1975 Spielberg rodó su primera obra maestra: "Tiburón" (Jaws, 1975).
Nuevamente basandose en el espíritu de Hitchcock, escuela ineludible
para los realizadores americanos de su generación, Steven mezcla el
suspenso, el terror, el drama costumbrista e incluso la crítica social.
Con las extraordinarias interpretaciones de Robert Shaw, Richard
Dreyfuss y Roy Scheider, el filme demuestra claramente el absoluto
dominio que su autor posee de la narrativa y el ritmo cinematográficos
así como de los misteriosos resortes que hacen que un espectador salte
de su butaca o se aferre a ella aterrorizado. Pese a los inevitablemente
superados efectos especiales, el film nos sigue sorprendiendo aún hoy
en día. Suficiente para convertirlo en un clásico.
BIENVENIDA CIENCIA FICCION
Con "Encuentros del tercer tipo" (Close encounters of the third kind,
1977), Spielberg se introduce en la ciencia ficción.. Roy Neary (Richard
Dreyfuss) es un obrero que, tras ser testigo de la aparición de un
OVNI, ve como su vida cambia radicalmente y una fuerza superior le
empuja a acudir a una desolada montaña. Al igual que con "Tiburón"
Spielberg cambió la percepción popular de los tiburones, tras
"Encuentros...", los OVNIS se convirtieron en tema de conversación de
moda... además de reventar nuevamente las taquillas. La pregunta
es...¿cómo llegó Francoise Truffaut a actuar en este película?
"1941" (1979}), la ambiciosa comedia situada en California al poco
tiempo de producirse el ataque japonés a Pearl Harbor, contó con un
enorme presupuesto y la presencia de los grandes actores cómicos del
momento (Dan Aykroyd, John Candy y John Belushi), además de otros
intérpretes de lujo como Toshiro Mifune o Christopher Lee, "1941" fue un
fracaso espectacular.
EN BUSCA DE UN NUEVO CLASICO
"En busca del arca perdida" (Raiders of the Lost Ark, 1981) fue el
reencuentro de Steven con las audiencias masivas. Tomando como base una
historia de George Lucas (productor del filme) que combinaba el cine de
aventuras clásico más los de los entrañables "pulps" de los años 30-40,
Spielberg creó el arquetipo del aventurero: Indiana Jones. Encarnado por
Harrison Ford, dotada de un ritmo extraordinario, de un uso de la
cámara magistral y de unos actores en muy buen estado , "En busca del
arca perdida" consigue recuperar el encanto, el dinamismo, el entusiasmo
épico y el exótico atractivo del mejor cine de aventuras de todos los
tiempos.
UNA PELICULA PARA STEVEN
Tal cual lo habí hecho Alfred Htchcock con Psicosis, casi con un equipo
de televisión, Spielberg filma "E.T. el extraterrestre" (E.T. the
Extra-Terrestrial, 1982) una película que, según el, ha filmado por
gusto personal. Volvió a batir todos los records de taquilla y a abordar
uno de sus temas favoritos: la ciencia-ficción. En concreto, retoma la
idea de los visitantes del espacio exterior considerados como seres
sensibles que tenían mucho que enseñar al ser humano, pero que solo los
niños están preparados para recibir.
Convertido ahora en productor, produciría la también exitosa
"Poltergeist" (1982, Tobe Hooper), un filme de temática paranormal, una
vez mas con la familia como telón de fondo pero con un tono mucho más
inquietante y terrorífico. Tras dirigir un capítulo de "Twilight Zone: The Movie" (1983) y varios
episodios de la serie de TV de culto por él producida "Cuentos
asombrosos" (Amazing Stories, 1985), Spielberg y Lucas retomaron las
aventuras del arqueólogo con "Indiana Jones y el templo de la perdición"
(Indiana Jones and the Temple of Doom, 1984). La película no alcanzó el
mismo nivel que la primera .
STEVEN ESCRIBE
"El color púrpura" (The color purple, 1985) un dramón sobre una mujer de
color sin suerte, basado en una novela de Alice Walker e interpretado
por Whoopi Goldberg y Danny Glover es el primer intento de Spielberg
como guionista. El resultado fue humillante: diez nominaciones, cero
estatuillas. Sin bajar los brazos, volvió a embarcarse en otro proyecto
"personal": "El imperio del sol" (Empire of the Sun, 1987). Basado en la
novela autobiográfica de J.G. Ballard, el filme narra la historia de un
niñol, James Graham, cuya privilegiada vida es trastocada por la
invasión japonesa de Shanghai en 1941. Su público no se entusiasmó
precisamente con la historia y la crítica la recibió más que tibiamente.
Para recuperarse del fiasco de taquilla de estos proyectos, Spielberg
volvió a lo seguro con "Indiana Jones y la última cruzada" (Indiana
Jones and the Last Crusade, 1989). La presencia de Sean Connery como
padre de Indy consigue levantar el film y aportar un poco mas de
comicidad que las anteriores. Tras este nuevo éxito, se embarcó en otro proyecto "personal" cuya
rentabilidad en taquilla volvió a no ser la esperada: "Always" (1989).
Un film algo mas sensible. Con Richard Dreyfuss y Holly Hunter. "Always"
era un filme romántico y con pinceladas de humor a cargo del gran John
Goodman pero en su momento pasó desapercibido.
Más éxito tendría la extraña versión adulta de Peter Pan que fue "Hook"
(1991), un filme que fue criticado en su momento porque parecía estar
diseñado para su posterior adaptación a un parque temático. Hook fue
interpretada por Dustin Hoffman (un perfecto Capitán Garfio), Julia
Roberts (una Campanilla de casi 1,80 m.) y Robin Williams (Peter Pan).
PARQUE TAQUILLERO
Amparándose en unos efectos especiales que dejaron sin aliento a medio
mundo, Spielberg consiguió revolucionar el concepto del dinosaurio en el
cine. Con un realismo y una perfección de movimientos nunca vistos
hasta ese momento, pobló la pantalla con una más que verosímil variedad
de dinosaurios, en la exitosa adaptación del best-seller de Michael
Crichton "Parque jurásico" (Jurassic park, 1993). La trama se suavizó
considerablemente respecto al libro (el personaje del magnate John
Alfred Hammond, detestable en la novela, era convertido en una especie
de abuelito entrañable en el filme) y la inclusión de unos niños
convirtiendo el producto en netamente familiar.
POR SI HACIA FALTA...
Tocado por su herencia judía e intentando aleccionar al mundo acerca de
los horrores del nazi, Steven emprende su proyecto más ambicioso: "La
lista de Schlinder" (Schlinder's list, 1993) un filme en blanco y negro
de 197 minutos, basado en la novela de Thomas Keneally sobre la figura
real de Oskar Schlinder, un empresario alemán afín al movimiento nazi
que, no obstante, salvó a 1100 judíos de morir en la cámara de gas. Por
primera vez, los payasos de la academia (no nos referimos a Racing Club)
se tomaron un ratito y vieron un film de Steven: 7 Oscars sobre 12
candidaturas (Mejor película, mejor director, mejor banda sonora
original, mejor montaje, mejor guión adaptado y mejores decorados).
Tras este filme fundamental en su carrera, rodaría la inevitable secuela
jurásica, "El mundo perdido: Jurassic park" (The lost world: Jurassic
park, 1997) y, en su faceta "de autor comprometido", el alegato
antirracista "Amistad" (1997), otro filme personal, con Anthony Hopkins y
Morgan Freeman. Paralelamente, desarrollaba y rodaba el proyecto que
verdaderamente le interesaba en ese momento: "Rescatando al soldado
Ryan" (Saving private Ryan, 1998) un manifiesto contra los horrores de
la guerra, cuyos impactantes e inigualables minutos iniciales hicieron
correr ríos de sangre.
Con "A.I.: inteligencia artificial" (A.I.: artificial intelligence,
2001) retoma un proyecto largamente acariciado por el fallecido Stanley
Kubrick sobre el fascinante tema de la inteligencia artificial.
Así, la trayectoria de Spielberg demuestra gran habilidad para mezclarr
proyectos netamente comerciales con otros mucho más ambiciosos
artísticamente a los que dedica más esfuerzo e ilusión, mientras su
imperio Dreamworks produce éxitos sin fin e, incluso, revoluciona el
género de la animación.
Creo que la conclusión es simple: Spielberg merece un lugar privilegiado entre los grandes realizadores de
la historia del cine.